Ayer sábado 8 de enero se entregaron los famosos "Premios Hip Hop" en la sala Penélope de Madrid. Lo que, como anunciaban, podía haber sido uno de los "eventos del año" se convirtió en una catástrofe en toda regla. Para todos aquellos que quieran conocer lo que pasó realmente, voy a intentar ser lo más objetiva posible.Es cierto que yo me apunto a todo y más si me invitan, pero no tenía intención de acudir a una "gala" cuya filosofía no compartía de no ser por las actuaciones de los franceses Soprano y Sefyu. Días antes hablé con Alain, uno de los organizadores del evento, y todo parecía marchar sobre ruedas (aunque muchos sabíamos que no pintaba de exitazo).
Así que fuimos. Aunque en el cartel se anunciaba a las 19.00 horas, el evento comenzó a las 20:45 frente a un escasísimo público (incluso gente que había pagado se quedó fuera fumando). Lo primero que dijeron es que la actuación de Soprano se había suspendido porque "no había querido acudir", algo que se sabía desde hacía tiempo pero de lo que no quisieron avisar (¿por miedo a vender menos entradas?). Los premios, tal y como algunos ya han comentado, se empezaron a dar a un ritmo acelerado mezclado con las actuaciones de gente galardonada que, con perdón, no les conocía nadie. Uno de los primeros en actuar fue el alicantino Cres1 (segunda foto, que yo sí conozco personalmente por haberle tenido en "La Cuarta Parte"), que se quejó de la mesa de sonido y de los problemas técnicos que perjudicaron a su actuación.
Tras él, se repartieron otros premios como el de "mejor artista rap masculino", que fue para Duddi Wallace o "mejor disco consagrado", que solo recogió uno de los VKR, proclamando que "los demás estaban en la calle" pasando del asunto.
Otro grupo, quizás no muy conocido aún pero gracias a los cuales me enteré de cómo funcionaba la cosa, fue Mc Family (foto tras estas lineas), pertenenientes al colectivo Pachamama, que recogieron el galardón a la "mejor maqueta" por Malos Hábitos y que actuaron gratis.
Aunque había muchos premiados de Madrid, también se subieron al escenario gente de Asturias, Galicia o Barcelona, como es el caso de Flavio Rodriguez (debajo con camisa de cuadros), que se llevó el premio de "mejor artista r'n'b" (¿quién si no hay otro?) y cuya actuación estaba prevista aunque él, con una actitud "muy profesional", decidió no cantar; a nadie le importó.
Entre las caras conocidas pude ver a Dobleache, que sí subió a por el premio de "mejor revista", al contrario que C.P.V. o Jotamayúscula, al que clamaron que se acercara al escenario a por el galardón al "mejor programa de radio" y que ignoró. Otros, como Soma ("mejor productor"), directamente ni se pasaron por Madrid. Todo ocurrió ante un público atónito y aburridísimo que había pagado hasta 18 euros por ver una gala y unos conciertos en condiciones. El colmo de la velada fue cuando Sefyu, que muchos habíamos visto rondando dentro y fuera de la Penélope, decidió no actuar ante la falta de público y de organización. Los responsables de Los Premios Hip Hop se pusieron a "aclarar" el asunto a los asistentes ¡en francés! (yo ya muerta de la risa porque parecía una cámara oculta) y lo único que dijeron en castellano fue: "Sefyu no quiere actuar, está en la calle y no quiere entrar. No le vamos a obligar así que os devolveremos el precio de la entrada." A la salida, todo el mundo se enfrentó a los organizadores. Digno de ver fue a Alain (al que dejaron casi solo contra el público enfurecido) con lágrimas de desesperación en los ojos mientras gritaba que "les devolverían el dinero". Ahora, mi pregunta es: los galadornados, ¿recibirán la compensación económica prometida? We'll see...
Ahí se acabó la dolorosa entrega de los fatídicos premios del hip hop patrio, sin las actuaciones de los aclamadísimos Soprano y Sefyu y con los organizadores más desastre de la historia. Por cierto, un aplauso a los que SÍ QUISIERON ACTUAR, a pesar de todo y de no tener ni una mínima vinculación con dichos premios, como Darmo, Carmona o Iván Nieto, cuyo Dj (sobre estas lineas), Spicher, casi me medio matan ahogado a causa del humo que ponen para darle "vida" al escenario. Debajo os dejo el cartel que nunca se cumplió.


















































